Ante el crecimiento del tráfico de sustancias utilizadas para la elaboración de drogas sintéticas, México y Japón implementarán una estrategia conjunta para fortalecer la detección de precursores químicos y narcóticos en puntos clave como el puerto de Manzanillo, Colima, y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
La medida busca mejorar las capacidades de inspección e inteligencia de las autoridades mexicanas frente a una problemática que ha incrementado la presión sobre puertos, aeropuertos y puntos aduanales considerados estratégicos para el ingreso y traslado de sustancias ilícitas.
A través del programa “Fortalecimiento de las capacidades para contrarrestar el tráfico de drogas, incluidas las drogas sintéticas y precursores químicos en México”, ambos países trabajarán en análisis de riesgo, identificación de sustancias y métodos de control para fortalecer los operativos.
Durante los últimos meses, autoridades mexicanas han reportado diversos aseguramientos de sustancias químicas y drogas sintéticas en distintos puntos del país, como parte de los operativos implementados para combatir la producción y distribución de estupefacientes.
Las nuevas acciones de cooperación permitirán reforzar las labores que realizan la Secretaría de Marina (Semar) y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), instituciones encargadas de la vigilancia e inspección en instalaciones portuarias y aeroportuarias.
El puerto de Manzanillo será uno de los puntos prioritarios dentro de esta estrategia debido a su relevancia en el comercio internacional y al papel que desempeña en el movimiento de mercancías hacia y desde México.
La colaboración entre México y Japón ocurre en medio de la presión internacional por el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, donde los opioides sintéticos continúan siendo señalados como una de las principales causas de muertes por sobredosis.
La presentación de la estrategia contó con la participación del embajador de Japón en México, Kozo Honsei; representantes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y autoridades de instituciones federales mexicanas.




