La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Colima reconoció que la ampliación de la autopista en la entidad enfrenta problemas operativos que han provocado afectaciones para automovilistas, transportistas y empresarios que diariamente utilizan esta vía.
El presidente de la CMIC Delegación Colima, Édgar René Cruz Benavides, señaló que aunque se trata de una obra necesaria por su magnitud e impacto para la conectividad del estado, existen deficiencias en la operación de las empresas constructoras y complicaciones en el manejo del flujo vehicular.
Explicó que actualmente los mayores conflictos se concentran en los tramos Colima–Manzanillo y Colima–Tecomán, donde diariamente se registran largas filas, retrasos y saturación vehicular.
El dirigente empresarial indicó que parte del problema no solo deriva de las obras o cierres parciales, sino también de la falta de orden entre conductores, especialmente unidades de carga pesada que dificultan mantener una circulación continua.
Incluso relató que recientemente atravesó un tramo sin maquinaria ni restricciones visibles, pero con fuerte congestionamiento debido a maniobras y disputas por el paso entre operadores del autotransporte.
Ante este panorama, la CMIC informó que solicitó apoyo de la Guardia Nacional, autoridades federales y empresas constructoras para reforzar operativos y mejorar la movilidad en las zonas con mayor carga vehicular mientras continúan los trabajos de ampliación.




