La violencia contra las mujeres, los feminicidios sin sentencia y los casos de abuso o acoso que permanecen sin justicia deberían generar mayor indignación social que las manifestaciones registradas durante la marcha del 8 de marzo en Colima, afirmó Leticia Zepeda Mesina, representante del colectivo feminista 50+1 Capítulo Colima.
La activista sostuvo que la reacción de algunos sectores ante las protestas contrasta con la falta de atención hacia problemáticas más graves, como los homicidios dolosos, la violencia intrafamiliar y los delitos sexuales que, señaló, continúan sin resolverse en las instancias de procuración de justicia.
Sus declaraciones se dieron después de la movilización realizada el domingo con motivo del Día Internacional de las Mujeres, que recorrió la ciudad desde el Parque de la Piedra Lisa hasta el Palacio de Gobierno y concluyó con actos de iconoclasia contra símbolos y espacios públicos.
Zepeda Mesina consideró que este tipo de acciones reflejan el hartazgo acumulado de familias que buscan respuestas por casos de violencia o desaparición. Explicó que muchas personas acuden repetidamente a la Fiscalía sin encontrar avances en sus denuncias, lo que genera frustración e impotencia.
Señaló que detrás de estas expresiones de protesta se encuentran madres, jóvenes y familias que reclaman justicia y seguridad, ante lo que perciben como una falta de resultados por parte de las instituciones.
La integrante de 50+1 aclaró que el colectivo no participó en pintas ni en el derribo de la puerta del Palacio de Gobierno durante la manifestación, aunque expresó respeto hacia quienes optan por ese tipo de acciones como forma de visibilizar sus demandas.
Finalmente, indicó que estas protestas representan el reclamo de personas que no han encontrado en los canales legales o administrativos una respuesta efectiva a sus demandas de justicia, paz y seguridad.




