Diversos hechos violentos registrados en áreas urbanas y carreteras de Colima dejaron como saldo personas asesinadas, ataques con armas de fuego y restos humanos abandonados en espacios públicos, sin que las autoridades reportaran detenciones relacionadas con estos casos.
En el puerto de Manzanillo, bajo el puente del Edén, fueron halladas varias bolsas que contenían restos humanos, lo que movilizó a peritos y al Servicio Médico Forense para iniciar las diligencias correspondientes. En la misma ciudad, pero en la delegación de El Colomo, apareció el cuerpo de un hombre con señales de tortura a un costado de la carretera libre Manzanillo–Armería.
Horas antes, también en Manzanillo, un ataque armado ocurrió en la avenida López Mateos, en la delegación de El Columbus, donde un hombre fue lesionado por disparos cuando circulaba cerca de la colonia Arturo Noriega.
La violencia también alcanzó a la zona conurbada. En Villa de Álvarez, un hombre fue herido de gravedad en la colonia Higueras del Espinal, en la calle Higuera del Desierto. Más tarde, en otro punto del municipio, un hombre perdió la vida tras ser atacado afuera de una escuela ubicada en la colonia Ramón Serrano, hecho que generó preocupación entre las familias que viven y estudian en la zona.
En todos los eventos, personal forense realizó el levantamiento de los cuerpos y los traslados correspondientes, mientras que agentes ministeriales abrieron carpetas de investigación para cada caso. Pese a ello, las autoridades no informaron sobre detenciones o posibles responsables.
Los hechos reflejan un aumento sostenido de la violencia en distintos puntos del estado y la persistencia de agresiones letales que se presentan en espacios públicos y zonas habitadas, sin que los operativos inmediatos logren ubicar a los responsables.




