Una firma puede convertirse en una pieza clave para determinar si un documento es auténtico o fue falsificado. Para ello, la Fiscalía General del Estado (FGE) recurre a estudios de grafoscopía que permiten comparar escrituras y firmas cuestionadas con muestras cuya autenticidad está comprobada.
El fiscal Bryant Alejandro García Ramírez explicó que este procedimiento permite encontrar coincidencias entre los trazos analizados y aportar elementos para establecer quién pudo haber realizado una determinada firma o escrito.
Los peritos también revisan documentos para identificar posibles modificaciones, falsificaciones o alteraciones, como parte de las diligencias relacionadas con distintas investigaciones.
Estos trabajos se realizan en el Laboratorio de Documentos Cuestionados, donde los análisis buscan establecer la autenticidad de los documentos que son incorporados a una carpeta de investigación.
La grafoscopía, explicó el fiscal, permite que una firma o escritura cuestionada sea sometida a un análisis técnico antes de determinar si corresponde o no a la persona a quien se atribuye.




