La pobreza laboral en Colima aumentó durante el primer trimestre de 2026, al situarse en 19.9 por ciento, frente al 19.7 por ciento reportado en el mismo periodo del año anterior, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El indicador presentó un alza de 0.2 puntos porcentuales en un año y refleja la proporción de personas cuyos ingresos laborales no alcanzan para comprar la canasta alimentaria básica, aun cuando se destinaran por completo a ese gasto.
Esta condición no implica necesariamente que los integrantes de un hogar estén desempleados. También afecta a familias donde una o más personas trabajan, pero el dinero que reciben no es suficiente para cubrir la alimentación de todos sus miembros.
Para calcular la pobreza laboral se divide el ingreso proveniente del trabajo entre el número de integrantes del hogar y se compara con el costo de la canasta alimentaria. Si el ingreso por persona queda por debajo de ese umbral, el hogar se encuentra en esta situación.
A diferencia de la medición de pobreza general, que considera distintas dimensiones del bienestar, la pobreza laboral se enfoca específicamente en la capacidad de los ingresos del trabajo para cubrir las necesidades alimentarias básicas.




