Productores de sal de Colima exigen garantías que protejan su actividad ante la ampliación y modernización del puerto de Manzanillo, al advertir que la falta de mecanismos claros podría poner en riesgo una de las principales fuentes económicas de la región.
Los integrantes de la Sociedad Cooperativa de Salineros de Colima señalaron que no se oponen al desarrollo portuario, pero insistieron en que es necesario establecer compromisos formales que respondan en caso de afectaciones a su producción.
El presidente de la cooperativa, Luis Miguel Ramos, explicó que en reuniones con autoridades y empresas involucradas han solicitado definiciones claras sobre las acciones que se tomarían si la actividad salinera resulta impactada; sin embargo, aseguró que hasta ahora no han recibido respuestas concretas ni garantías jurídicas.
La principal preocupación del sector es una posible contaminación del agua utilizada en el proceso de producción, lo que afectaría la calidad de la sal y comprometería su comercialización, con consecuencias económicas directas para cientos de familias.
La cooperativa produce más de 55 mil toneladas de sal al año y requiere inversiones cercanas a los 60 millones de pesos para sostener el ciclo productivo, además de que gran parte de los productores depende de créditos que se cubren con la venta del producto.
Ante este panorama, los salineros reiteraron la necesidad de establecer acuerdos legales o instrumentos formales que definan responsabilidades y mecanismos de compensación ante posibles afectaciones derivadas de las obras en el puerto de Manzanillo.




