El Departamento de Comercio de Estados Unidos informó de una reducción parcial de aranceles al acero y aluminio provenientes de México y Canadá, destinados a la industria automotriz por lo que la tasa pasará de 50% a 25% para materiales utilizados en la fabricación de automóviles, camiones, autobuses y autopartes que cumplan con los criterios establecidos.
La disposición deriva de una proclamación emitida por el presidente Donald Trump en octubre de 2025 y se sustenta en la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, que permite ajustar aranceles por razones de seguridad nacional.
El documento fue publicado en el Registro Federal y detalla los lineamientos para su aplicación.
El beneficio no será automático. Las empresas interesadas deberán presentar compromisos de inversión para ampliar su capacidad productiva en Estados Unidos ante la Administración de Comercio Internacional.
A partir del 23 de abril, los solicitantes tendrán que entregar documentación sobre el impacto de sus proyectos en empleo y producción.
Entre los requisitos se incluye la certificación de origen, que obliga a que el acero y aluminio sean fundidos en México o Canadá, con el fin de evitar el uso de insumos de terceros países como China.
La medida busca incidir en la cadena de suministro de América del Norte y reducir costos en la industria automotriz mediante incentivos vinculados a la producción en territorio estadounidense.




