Luego de más de 70 años en funcionamiento, el Hotel Playa de Santiago suspendió sus actividades en Manzanillo, en medio de dificultades financieras y operativas que derivaron en su cierre indefinido.
La notificación fue colocada en la entrada del inmueble, donde la administración informó a los huéspedes sobre la suspensión del servicio hasta nuevo aviso, al tiempo que ofreció disculpas por las afectaciones y dejó abierta la posibilidad de retomar operaciones más adelante.
La difusión del cierre se dio principalmente a través de redes sociales, donde comenzaron a circular imágenes del aviso, generando reacciones entre usuarios y reavivando la conversación sobre la situación turística del destino.
Entre los señalamientos, se mencionan factores como los trabajos prolongados en la autopista, la percepción de inseguridad y la desaceleración económica como elementos que podrían haber influido en la situación del hotel.
En ese contexto, también surgieron críticas dirigidas al secretario de Turismo estatal, Jorge Padilla, así como a la gobernadora Indira Vizcaíno Silva y la alcaldesa Rosa María Bayardo Cabrera, en medio de cuestionamientos sobre el manejo del sector.
Hasta ahora, autoridades de Colima no han emitido una postura oficial respecto al cierre ni sobre las condiciones actuales del turismo en la zona, mientras persiste la incertidumbre entre trabajadores y prestadores de servicios.




