La desaparición de tres operadores de transporte de carga en la zona portuaria de Manzanillo derivó en el bloqueo de la carretera Guadalajara–Manzanillo, a la altura del municipio de Tecomán, como medida de presión ante la falta de información sobre su paradero.
La protesta fue encabezada por familiares de los hermanos Ernesto y Samael Saucedo Vargas, desaparecidos desde el 6 de enero de 2026, así como de Omar Eliseo Rosales Hernández, visto por última vez el 14 de enero. En todos los casos, los jóvenes realizaban trayectos laborales vinculados al traslado de mercancías hacia el puerto.
De acuerdo con los manifestantes, los tres conductores perdieron contacto mientras circulaban en distintos puntos del municipio de Manzanillo, sin que hasta el momento se conozcan las circunstancias de su desaparición ni existan resultados públicos de las investigaciones.
Durante la movilización, los familiares señalaron que en semanas recientes se han registrado más casos similares de transportistas desaparecidos en carreteras de Colima, con patrones que incluyen la localización de las unidades sin rastro de los choferes, lo que ha encendido alertas entre el sector.
Ante la ausencia de avances visibles, los familiares cerraron la vialidad para exigir una respuesta directa de la Fiscalía General del Estado, a la que acusaron de no proporcionar información clara ni líneas de búsqueda definidas sobre estos casos.
El bloqueo fue levantado luego de que personal de la Fiscalía acudiera al lugar y asegurara que existen avances en las indagatorias, comprometiéndose a mostrar a las familias el contenido de las carpetas de investigación. Los familiares insistieron en que su prioridad es la localización con vida de los desaparecidos y advirtieron que la inseguridad en las rutas hacia el puerto sigue siendo un riesgo constante para los transportistas.




