Colima se mantiene entre las entidades con mayor detección de nuevos casos de VIH, una posición que las autoridades atribuyen principalmente a la búsqueda activa y a una mayor aplicación de pruebas, aunque el panorama mantiene el reto de garantizar diagnósticos oportunos y acceso continuo al tratamiento.
Alejandro Pizano, director de Atención a la Diversidad Sexual y de Género del Gobierno estatal, señaló que existen campañas permanentes de tamizaje rápido para la población en general y grupos vulnerables, con pruebas gratuitas de tercera y cuarta generación.
El funcionario explicó que el número de nuevos diagnósticos no necesariamente representa un descontrol epidemiológico, pues también refleja el alcance de las brigadas que buscan identificar casos que, de otra manera, podrían permanecer sin atención.
La detección temprana resulta clave para iniciar tratamiento antirretroviral antes de que el VIH debilite el sistema inmunológico y aumente el riesgo de enfermedades oportunistas. Por ello, llamó a incorporar las pruebas de VIH a las revisiones periódicas de salud sexual y realizarlas al menos cada seis meses.
Las pruebas están disponibles en centros de salud, áreas de urgencias hospitalarias y módulos itinerantes instalados en plazas, parques y zonas de alta afluencia. También se llevarán jornadas comunitarias a Ixtlahuacán, Tecomán, Armería y Manzanillo.
Pizano señaló que la atención médica debe mantenerse como un derecho y no estar condicionada por prejuicios relacionados con la sexualidad. Los servicios gratuitos se brindan mediante el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
En vísperas de la tercera sesión ordinaria del Consejo Estatal para la Prevención del VIH/Sida, el funcionario sostuvo que uno de los principales pendientes continúa siendo reducir el estigma social que puede retrasar la búsqueda de diagnóstico y atención.
Consideró necesario dejar de abordar el VIH desde los prejuicios morales y tratarlo como una condición médica que puede controlarse con atención adecuada, de manera que un diagnóstico positivo no se convierta en una barrera para recibir servicios de salud dignos.




