Apenas 2.3 por ciento logró reducirse la deuda pública directa de Colima durante el último año, al pasar de 3 mil 446.3 millones de pesos en junio de 2025 a 3 mil 366.3 millones al cierre del segundo trimestre de 2026.
La disminución representa alrededor de 80 millones de pesos en un año, de acuerdo con el Segundo Informe Trimestral de las Finanzas Públicas. Sin embargo, el costo financiero de la deuda continúa siendo elevado para las finanzas estatales.
Entre enero y junio de este año, el Gobierno de Colima destinó 40.8 millones de pesos a la amortización del capital, mientras que el pago de intereses alcanzó 134.8 millones de pesos.
La diferencia muestra que por cada peso utilizado para reducir el monto de la deuda, se pagaron más de tres pesos únicamente en intereses, por lo que el saldo disminuyó de manera limitada pese a los recursos destinados al servicio de los créditos.
En relación con el Producto Interno Bruto estatal, la deuda pasó de representar 2.19 por ciento en junio de 2025 a 2.14 por ciento al cierre del segundo trimestre de este año.
También disminuyó su peso frente a los ingresos propios, al pasar de 229.9 a 193.9 por ciento. En el mismo periodo, estos recursos aumentaron de mil 498.8 millones a mil 735.2 millones de pesos.
El Gobierno estatal mantiene créditos de largo plazo con Banobras, Banco del Bajío, Banorte, BBVA y Santander, algunos con vencimientos que llegan hasta 2044.
Aunque el informe reporta que los compromisos de corto y largo plazo, así como la deuda avalada por el estado, se encuentran al corriente, las cifras evidencian que el avance en la reducción del endeudamiento ha sido limitado frente al costo que representa mantener estos créditos.




