La autopista Guadalajara-Colima cambió de administración este sábado, luego de que Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) tomara el control de 148 kilómetros de la vía, incluidas sus tres plazas de cobro.
El organismo federal quedó a cargo de la operación, conservación y mantenimiento del tramo, por lo que también asumirá la atención de emergencias, auxilio vial, servicio de grúas e información para los automovilistas.
Las casetas de Acatlán, Sayula y San Marcos continuarán operando de manera regular y contarán con 48 carriles en total. Los usuarios podrán cubrir el peaje en efectivo o mediante telepeaje.
Otro de los cambios corresponde a la facturación de los pagos, que a partir de este 15 de agosto será gestionada por CAPUFE a través de sus plataformas oficiales. El organismo también recomendó utilizar el TAG IAVE a quienes transitan con frecuencia por esta carretera.
El servicio de asistencia quedará disponible las 24 horas a través del número 074, donde los automovilistas podrán solicitar apoyo en caso de emergencia o recibir información carretera.
La nueva operación incluye además seguro de usuario y atención médica prehospitalaria, como parte de los servicios contemplados para quienes utilizan la autopista.
CAPUFE pidió a los conductores tomar previsiones durante sus recorridos, respetar la señalización y mantenerse atentos a las actualizaciones que emita el organismo sobre las condiciones y operación de la Guadalajara-Colima.




