Filas de hasta 20 kilómetros y retrasos de entre 15 y 18 horas han complicado la movilidad en la autopista Colima-Manzanillo, una situación que, de acuerdo con Coparmex Colima, no solo deriva de las obras de ampliación, sino también de fallas en algunos vehículos de carga y prácticas de transportistas.
El presidente del organismo empresarial, Elías Martínez Delgadillo, señaló que la circulación en esta vía llegó a ser “insoportable”, aunque aseguró que tras una reunión con autoridades y responsables de la obra comenzaron a aplicarse medidas para reducir las afectaciones.
Entre los acuerdos alcanzados se encuentran trabajos de bacheo en vialidades alternas, presencia de la Guardia Nacional en puntos estratégicos para orientar el tránsito ligero y la disposición de una grúa en la zona de La Salada para atender unidades averiadas.
Martínez Delgadillo consideró que la ampliación de la autopista es necesaria y que las afectaciones forman parte del proceso de modernización de la infraestructura; sin embargo, insistió en que deben corregirse los factores que agravan los congestionamientos.
El dirigente empresarial responsabilizó también a algunos operadores de transporte de carga por contribuir a los colapsos, al señalar que existen unidades con fallas mecánicas, falta de combustible o exceso de peso que terminan provocando largas filas y mayores tiempos de espera.
Finalmente, afirmó que el sector empresarial continuará vigilando que autoridades, constructora y transportistas cumplan con los compromisos establecidos para recuperar la movilidad en una de las principales rutas económicas del estado.




