La crisis de desapariciones y el aumento de la violencia en Colima no deben asumirse como hechos cotidianos, advirtió la diputada local Betzaida Pinzón, quien cuestionó la falta de resultados y transparencia por parte de las autoridades responsables de atender la problemática.
La legisladora señaló que, de acuerdo con cifras oficiales, la entidad acumula más de mil 500 personas no localizadas, mientras que durante 2025 se registró un promedio de tres desapariciones diarias. Indicó que esta situación mantiene a la población en un ambiente constante de miedo e incertidumbre.
En su posicionamiento, enfatizó que la inseguridad impacta directamente en la vida cotidiana de las familias, particularmente de quienes salen a trabajar sin la certeza de regresar a sus hogares o de quienes enfrentan la desaparición de algún familiar. Consideró que el problema requiere una respuesta más contundente por parte de las instituciones.
También hizo referencia al contexto reciente en materia de seguridad, al reconocer cambios en los mandos policiales; sin embargo, sostuvo que estos ajustes no pueden utilizarse como justificación ante la falta de resultados. Subrayó que la exigencia social es clara en cuanto a recuperar la paz en la entidad.
La diputada describió un panorama marcado por hechos violentos recurrentes, como ataques armados y homicidios que —dijo— se presentan de manera constante, así como el impacto prolongado en las familias afectadas por desapariciones.
Finalmente, insistió en que, aunque los retos en materia de seguridad son complejos, las autoridades no pueden postergar acciones ni guardar silencio. Señaló que la ciudadanía demanda respuestas inmediatas ante un escenario donde el temor continúa en aumento.




