El flujo vehicular hacia las playas de Colima enfrenta complicaciones por los trabajos de ampliación en la autopista Colima–Manzanillo, que continúan activos en plena temporada vacacional.
En el tramo Armería–Manzanillo, donde se concentra la obra, el avance alcanza apenas 18 de los 52 kilómetros contemplados, lo que mantiene cierres parciales, reducción de carriles y tránsito intermitente en una de las rutas más utilizadas hacia destinos como Tecomán, Armería y Manzanillo.
Ante el incremento de visitantes, autoridades buscan acelerar los trabajos para habilitar 26 kilómetros en operación durante abril; no obstante, las condiciones actuales siguen generando retrasos para quienes se desplazan hacia la zona costera.
A la par, usuarios han señalado problemas en la señalización del tramo en construcción, con indicaciones poco visibles, estructuras caídas y divisiones de concreto fuera de su lugar, lo que complica la circulación y eleva el riesgo de incidentes.
Especialistas han cuestionado que este tipo de obras continúe en periodos de alta afluencia turística, al considerar que incrementa las afectaciones para los automovilistas.
Como medida para disminuir la carga vehicular, la Unidad Estatal de Protección Civil informó que durante los días santos se restringirá la circulación de transporte pesado, lo que podría facilitar el tránsito en los momentos de mayor demanda.




