Los hechos violentos que derivaron de un operativo federal contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, encabezado por fuerzas de seguridad en busca de su líder Nemesio Oseguera Cervantes, generaron severas afectaciones en la actividad económica de Colima, donde alrededor del 30% de los negocios suspendió operaciones de manera temporal.
El presidente de Coparmex Colima, Elías Martínez Delgadillo, informó que la situación obligó a numerosos establecimientos a cerrar por seguridad, mientras otros operaron de forma parcial o bajo esquemas a distancia ante el clima de incertidumbre.
Explicó que solo una parte de los comercios pudo mantener actividades normales, debido a restricciones en la movilidad, temor entre trabajadores y clientes, así como interrupciones en servicios y suministros.
Aunque reconoció la intervención de fuerzas federales y estatales para contener la violencia, señaló que el sector empresarial resintió pérdidas importantes como consecuencia indirecta del operativo y los enfrentamientos registrados.
Con el paso de los días, añadió, la actividad comenzó a restablecerse gradualmente, aunque persiste la preocupación por la seguridad y por delitos como la extorsión, que afectan a empresas de distintos giros.
El dirigente empresarial confió en que el reforzamiento de la vigilancia permita recuperar la estabilidad y generar condiciones favorables para la inversión y la continuidad de las operaciones comerciales en la entidad.




