Cuatro de cada diez adolescentes en Colima viven con sobrepeso u obesidad, de acuerdo con los registros más recientes de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, lo que coloca a este grupo etario como el más afectado por un problema que avanza de manera sostenida en la entidad.
Entre jóvenes de 12 a 19 años, la prevalencia alcanzó 41.1 por ciento en 2022, tras un incremento de 24 por ciento observado entre 2006 y 2020. En el caso de niñas y niños de 5 a 11 años, el sobrepeso llegó a 37.3 por ciento, con una mayor incidencia en varones.
El fenómeno, sin embargo, se origina desde edades más tempranas. Los datos oficiales advierten que la ganancia excesiva de peso comienza incluso antes de los cinco años de vida, con una prevalencia inicial de entre 7 y 8 por ciento en la población infantil.
Las consecuencias ya se reflejan en los servicios de salud. En Colima se reporta un aumento de adolescentes que reciben atención médica por resistencia a la insulina, una alteración metabólica asociada al exceso de peso y vinculada con el desarrollo temprano de diabetes tipo 2.
Autoridades sanitarias estatales señalan que este escenario está relacionado con patrones alimenticios poco saludables, consumo elevado de productos ultraprocesados, escasa actividad física y mayor tiempo frente a pantallas en niñas, niños y adolescentes.
Ante este contexto, la Secretaría de Salud estatal informó que se mantienen acciones preventivas en el ámbito escolar, mediante programas de tamizaje y promoción de hábitos saludables, con el objetivo de identificar riesgos de manera oportuna y reducir la aparición de enfermedades crónicas a edades cada vez más tempranas.




